8 de diciembre de 2014

Roban 70 cuadros por valor de 600.000 euros en la Galería Puerta de Alcalá

Tres ladrones entraron por un butrón desde un local abandonado y hablaron con el vigilante de una obra cercana que no sospechó

Tres hombres robaron unos 70 cuadros de la Galería Puerta de Alcalá en la madrugada del miércoles al jueves. Los ladrones entraron haciendo un butrón en el local de al lado, el bar El Tablón (cerrado desde 2013), y se llevaron una mercancía que la galería valora en 600.000 euros. Un vigilante de seguridad de una obra cercana les vio y habló con ellos, pero no sospechó de ningún delito. Los hombres, que tenían acento de Europa del Este según asegura el vigilante, estuvieron dos horas transportando las obras y se marcharon en una camioneta.
Pedro Márquez, padre del dueño de la galería y anterior responsable de la misma, asegura que el bar estaba cerrado desde el año pasado por problemas de impago con la casera. Los ladrones reventaron los bombines del local, hicieron un butrón y, ya en la galería, desactivaron y rompieron la alarma. “Sacaron todos los cuadros desde el fondo de galería, que estaba bien escondido, hasta la tienda. Se han llevado lo mejor que teníamos”.
Entre las obras sustraídas están 14 de los 30 cuadros de Segarra Chías, un pintor sevillano del que la sala iba a inaugurar una exposición monográfica el próximo jueves, así como obras del pintor valenciano costumbrista Eustaquio Segrelles, sobrino de José Segrelles (el ilustrador del escritor Vicente Blasco Ibáñez) y de Juan González Alacreu, un pintor castellonense encuadrado en el costumbrismo impresionista que exponía en la sala principal.
“Por la cantidad de cuadros y por cómo los sacaron, envolviéndolos en plástico y seleccionándolos minuciosamente, debieron estar dos o tres horas”, sugiere Márquez. Colocaron las obras junto a un árbol a la espera de que una camioneta pasara a recogerlas. “Pasarían coches, pero por lo que sabemos nadie se percató. Como está al lado la obra de la Cámara de Comercio, la visión estaba tapada”.
El vigilante de esa obra acudió a la zona donde estaban cargando los cuadros. Según relata Márquez, la conversación fue la que sigue:
-“¿Es vuestra esta mercancía?”
- “Estamos sacando los cuadros de la galería para hacer una exposición en otro sitio”
- “¿A estas horas?”
- “Es que tenemos que madrugar para llegar pronto”
"Desde hace 40 años no hemos sacado nunca un cuadro a las cinco de la mañana”, añade Márquez. La galería, que cuenta con fotos de todos los cuadros sustraídos, tiene previsto hacerlas públicas para evitar que las piezas sean vendidas en el mercado negro. La Policía se ha hecho cargo de la investigación para localizar a los ladrones.