10 de enero de 2014

Empresa de seguridad investiga supuesta agresión a turistas franceses en Torrevieja (Alicante) y ofrece su colaboración

La Embajada y el Consulado de Francia actúan para que se aclare lo sucedido
La empresa responsable de los dos guardias de seguridad de un hipermercado de Torrevieja (Alicante) que presuntamente agredieron a una pareja de turistas franceses el pasado 30 de diciembre ha informado este jueves de que "mantiene abiertas las investigaciones correspondientes" tras haber "adoptado las acciones preventivas oportunas".
En un comunicado, la empresa lamenta los hechos y rechaza "cualquier actuación ajena a las buenas prácticas" que rigen en su política, así como "actuaciones puntuales que pudieran ser reprobables por parte de sus empleados".
Además, se pone "a la entera disposición de la familia implicada para el correcto y rápido esclarecimiento de los hechos", al tiempo que ofrece "su absoluta colaboración en las diligencias o actuaciones que por las autoridades se estime oportuno efectuar".
La Guardia Civil ha confirmado este jueves que está investigando la denuncia interpuesta por una pareja de turistas franceses por, supuestamente, haber sido agredidos por los guardias de seguridad de un hipermercado en Torrevieja, quienes, a su vez, también han presentado una denuncia a causa del incidente.Las mismas fuentes han detallado a Europa Press que estas denuncias cruzadas se interpusieron el pasado día 30 después de un "altercado" en el centro comercial, que "se está investigando" aunque por el momento no se han practicado detenciones.
Según publican varios medios de comunicación, un hombre y una mujer de nacionalidad francesa han denunciado haber sido golpeados por los empleados de seguridad de un centro comercial. Los medios distribuyen además imágenes de un vídeo --grabado por uno de los dos hijos menores de edad que tiene la pareja, especifican-- en el que se ve el momento.
Según la versión de la pareja, todo comenzó cuando sonaron las alarmas de seguridad al llegar a la zona de las cajas del hipermercado. Los vigilantes, entonces, hicieron que la familia pasara por un detector sin encontrar nada y los llevaron, posteriormente, a una habitación de seguridad donde se produjo la agresión.
Los turistas galos añaden que fueron atendidos en el servicio de Urgencias de un centro sanitario y, después, denunciaron los hechos.
LA EMBAJADA Y EL CONSULADO SE MOVILIZAN
La Embajada de Francia y el Consulado general en Madrid han "obrado para que se aclaren los hechos" en torno a la presunta agresión. En un comunicado, lamentan los incidentes ocurridos el pasado 30 de diciembre pasado que implicaron una familia de franceses de vacaciones en España, que fue "violentada por unos vigilantes de una sociedad de seguridad privada" en un supermercado alicantino.
Tanto la Embajada como el Consulado general han actuado para que se esclarezca lo sucedido y "mantienen el contacto con la familia para prestarle toda la asistencia que puedan", según las mismas fuentes.
(EuropaPress)

Los límites de los vigilantes de seguridad

Los límites de los vigilantes de seguridad

Con la futura ley tendrán más competencias policiales

Si suena la alarma en un comercio cuando sale un cliente, ni cacheos, ni golpes, como le ocurrió al matrimonio francés en Torrevieja. Según David Macho, instructor de vigilantes en una academia, "es una conducta inadmisible y desproporcionada". Ante una sospecha, los vigilantes deben actuar con educación para aclarar lo ocurrido y tratar, sin violencia, que la persona devuelva el objeto robado. "Si no es así deben llamar a las Fuerzas de Seguridad del Estado para que se hagan cargo", comenta José María Benito, del Sindicato Unificado de la Policía. Sólo en caso de sentir peligro para su integridad pueden actuar y reducir al agresor, pero en su lugar de trabajo. Unas comptenecias que se ampliarán con la nueva Ley de Seguridad. Podrán identificar, registrar y detener también en plena calle cuando se produzca un delito o sospechen de que se va cometer. Una polémica ley que, si se cumplen los plazos, podrá estar vigente en primavera.

Dos vigilantes de la empresa de seguridad Casesa dan a una paliza a matrimonio francés en presencia de sus hijos menores

EN EL CENTRO COMERCIAL CARREFOUR DE TORREVIEJA

Una pareja de turistas franceses recibe, delante de sus dos hijos, una paliza y un trato vejatorio por parte del personal de seguridad del centro Carrefour de Torrevieja. El hijo mayor del matrimonio, a escondidas, graba las imágenes con su teléfono móvil. Los vigilantes de seguridad implicados pertenecen a la empresa de seguridad CASESA (Datos de la compañía). 

8 de enero de 2014

Paliza de dos guardas de seguridad a un matrimonio de turistas franceses en Torrevieja

Un día sin Seguridad Privada…


La Seguridad Privada pasa, en la actualidad, por el debate y discusión política de una nueva Ley que sustituirá a la ya obsoleta del año 1992.
Es fácil detectar con frecuencia la poca labor de investigación periodística y escaso rigor que, en general, se observa en los medios de comunicación sobre el tratamiento de los temas de seguridad, y sorprende, asimismo, comprobar lo poco que se valora la repercusión y consecuencias que el desconocimiento o la mala gestión de esa información puede tener sobre la sociedad, hasta bordear incluso el peligro de generar alarma social.

Manuel Sánchez Gómez-Merelo

Consultor Internacional de Seguridad
Miembro experto de la Comisión Nacional de Seguridad Privada del Ministerio del Interior


Transcurría 1849 cuando se creó la figura de “Guarda Municipal de Campo”, la primera figura de seguridad privada en la historia reciente de España. Eran Guardas Jurados por una Orden de la Reina Isabel II, del Ministerio de Agricultura con el concurso del Ministerio de Gobernación. Guardas Jurados que debían ser hombres que gozasen de buena opinión y fama, que nunca hubiesen sido condenados por delito alguno, y que no hubieran sido despedidos por alguna infracción disciplinaria de su trabajo. Tenían reputación de hombres buenos que terciaban en pleitos y discusiones. Siempre juraron (de formas distintas según las épocas) proteger los intereses puestos bajo su custodia, con lealtad al poder establecido.

El sábado 10 de Noviembre de 1849 la Gazeta de Madrid publicaba en su número 5.581 el “Reglamento para los guardas municipales y particulares del campo de todos los pueblos del reino”.
De ahí a nuestros días se ha venido desarrollando la actividad hasta 1992 donde se aprueba la Ley 23/92 de Seguridad Privada que regula la actividad y es primera norma de rango legal que regula todo el sector.
Ley que, por primera vez en casi siglo y medio, no contempla el carácter de agente de la autoridad; separa la habilitación de vigilante de la licencia de armas; crea las especialidades de escolta privado y de vigilante de explosivos, así como las figuras de los Jefes de Seguridad y los Directores de Seguridad; y sigue manteniendo la figura de los guardas de campo, con las variantes de pesquerías marítimas, caza y piscifactorías.

Con todo ello, “la Ley de Seguridad Privada pasa de poner el acento en el principio de la subordinación a desarrollar más eficazmente el principio de complementariedad a través de otros que lo desarrollan, como los de cooperación o de corresponsabilidad…” y, en resumen, ratifica que, en el modelo español, la seguridad privada es auxiliar, complementaria, subordinada, colaboradora y controlada por la Seguridad Pública.
A efectos de esta ley se entiende por seguridad privada: “el conjunto de actividades, servicios, funciones y medidas de seguridad adoptadas por personas físicas o jurídicas, públicas o privadas realizadas o prestadas por empresas de seguridad… Todo ello, para hacer frente a actos deliberados o riesgos accidentales… con la finalidad de garantizar la seguridad de las personas, proteger su patrimonio y velar por el normal desarrollo de sus actividades”
Una actividad amplia y compleja dentro de un gran catálogo de riesgos y amenazas, por lo que constituyen actividades de seguridad privada principalmente: la vigilancia y protección de bienes y establecimientos públicos o privados, así como de las personas que pudieran encontrarse en los mismos; el acompañamiento y protección de personas físicas determinadas; el transporte, depósito y custodia de monedas y valores; el transporte, depósito y custodia de explosivos, armas y cartuchería; la instalación y mantenimiento de sistemas de seguridad; la gestión de centrales para la conexión, recepción y verificación y, en su caso, transmisión y respuesta ante las señales de alarma; la investigación privada con relación a personas, hechos o delitos solo perseguibles a instancia de parte.
Todo ello, subrayando el especial carácter preventivo de estas actividades de seguridad privada.
Por tanto, y según se expresa en la exposición de motivos del Proyecto de la nueva Ley, “… la seguridad privada se ha convertido en un verdadero actor de las políticas globales y nacionales de seguridad”.

Así, hasta el momento, ni el conocimiento y tratamiento periodístico otorgado al asunto, ni la discusión política están a la altura de la importancia y repercusión social que corresponde a un tema de esta envergadura.
Una Seguridad Privada que no es nueva ni fruto de ninguna tendencia política significada, ni debe ser planteamiento alternativo a las posibles carencias de la Seguridad Pública o la potencial privatización de ésta.
En este sentido, y teniendo en cuenta que no es defendible ni planteable la privatización de la seguridad pública, las voces altisonantes, quizá desconocedoras de la realidad y evolución de la seguridad privada como desarrollo de la sociedad y no como alternativa a las posibles carencias de la seguridad pública, deberían de pararse un momento a analizar lo qué sería un día normal sin la seguridad privada.
Un día sin la Seguridad Privada
Si un día al despertarnos observáramos que las empresas y profesionales de la seguridad privada dejaron sus puestos y misiones… las armas, la vigilancia, la protección de los bienes y personas… ¿qué pasaría? Pues, sencillamente, que tendríamos un caos de tamaño descomunal.

Un caos por la desaparición sin alternativa de una seguridad privada, donde en España trabajan, según datos del Ministerio del Interior, más de 1.500 empresas acreditadas, con más de 100.000 profesionales habilitados, y en la que, sólo en el año 2011, se llegaron a realizar más de cuatrocientos mil contratos y más de un millón cien mil servicios, con un resultado en materia de colaboración de más de sesenta mil actuaciones o comunicaciones a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sobre auxilios, colaboraciones, informaciones y detenidos.
Pero, más allá de unas cifras globales, y a modo simplemente de ejemplo, ¿cómo sería un día normal de actividad en un aeropuerto como el de Madrid donde trabajan más de 600 vigilantes de seguridad, o en el Metro de Barcelona y Madrid donde desarrollan su actividad más de 600 y 1.500 vigilantes de seguridad, respectivamente?
¿Qué pasaría en una Central Nuclear donde hay habitualmente más de 70 vigilantes de seguridad? ¿Y en los centros comerciales, áreas industriales, polvorines, transporte público, etc.? ¿Cómo se gestionarían grandes eventos culturales o deportivos donde pueden llegar a trabajar más de 500 vigilantes de seguridad en uno solo de ellos?
Igualmente ¿cómo se desarrollarían los más de 9.000 servicios anuales de transporte y custodia de dinero y valores o los más 1.600 transportes de explosivos?, ¿Cómo se realizaría el control y la gestión de más de un millón y medio de sistemas de alarma monitorizados por las centrales de alarmas privadas que generan en conjunto más de 200.000 señales de alarmas falsas o no deseadas?, ¿Quién efectuaría el  acompañamiento y protección de personas determinadas? O ¿quién protegería nuestros pesqueros que están faenando en el Océano Índico?
En todo caso, se incrementarían los riesgos de actos violentos, robos, atracos, agresiones, vandalismo, o incluso podría colapsarse la actividad normal en donde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad no podrían ni deberían estar presentes. Y no podrían principalmente porque no poseemos esos recursos, y, sobre todo, no deberían porque, en la mayoría de los casos, son actividades privadas, incluso con ánimo de lucro, en las que no procede poner a disposición esos recursos públicos para nada que vaya más allá de su misión superior de garantizar la seguridad ciudadana.
A modo de conclusiones
Es evidente que la sociedad depende de la Seguridad Privada como auxiliar y complementaria de la Seguridad Pública. Su misión, especialmente preventiva, abarca todas aquellas actividades que precisan seguridad preventiva, como son principalmente las infraestructuras de transporte, industriales o comerciales, o, caso especial, el correspondiente a la  mayoría de las infraestructuras críticas o estratégicas del país,  en las que su seguridad interna y de funcionamiento debe ser costeada por sus propios operadores. Actividad y competencia aparte tendrán los recursos de Seguridad Pública para garantizar la Seguridad Ciudadana de los entornos correspondientes.

Finalmente, no se hagan lío los que piensen que la especialización y el crecimiento paralelo de la seguridad privada es una forma de privatización de la seguridad pública. El normal desarrollo de la sociedad, presenta nuevas complejidades, retos y demandas que sólo se puede afrontar correctamente con soluciones nuevas y cooperativas. No es eficiente plantear que sea la Seguridad Pública la que preste atención a este vastísimo campo de especialización, sino que los nuevos desafíos han de contar con un sector privado reforzado, bien formado y dotado de medios específicos para realizar su complementaria labor de la mejor manera posible y con la mejor capacitación.
En este sentido, hay un importante capítulo aparte aún nada debatido, y merece la pena subrayar que, para el normal desarrollo de la Seguridad Privada, es imprescindible también una revisión y ampliación rigurosa de los programas de formación básica y de especialización, de todos los niveles profesionales del sector, en lógico acercamiento a los niveles de capacitación que son exigidos en la Seguridad Pública. El incremento de formación y capacitación profesional es una asignatura pendiente imprescindible de modificar y aprobar.
Hay que insistir en un concepto muy básico a tener en cuenta, como es que la Seguridad Humana en general, y la Seguridad Ciudadana en particular, requieren del concurso y cooperación de la Seguridad Pública más la Seguridad Privada, logrando pasar de la simple “acción preventiva” al “compromiso preventivo coordinado”, con una seguridad única que aporte sinergias, y sobre la base de los nuevos recursos implantados y en desarrollo, dentro de redes y planes específicos de la Policía y Guardia Civil , arbitrados por el Ministerio del Interior, de quien depende finalmente la regulación y control centralizado de toda la seguridad, incluida la privada.

Vigilantes Noticias 08 de Enero de 2014.













































































Concentración del Comité de Empresa de CASESA, frente a la Torre de Iberdrola en Euskadi


Dicha concentración viene en protesta por la política que ha tomado dicha empresa de no pagar conceptos que hasta ahora los trabajadores venían percibiendo y que bajo sentencia judicial la empresa sigue condenada a pagarlos . Estas concentraciones que han sido convocadas por la (LSB-USO) y otras fuerzas sindicales presentes en el comité de empresa,  entran dentro de un calendario de  movilizaciones, hasta que la empresa abone lo que tiene que abonar y no recorte salarios , dado que encima presume de su facturación .


Denuncian a una empresa por vigilar 5 fiestas de Nochevieja sin estar autorizada

Un vigilante de seguridad, J. M. G. J., ha denunciado ante la Delegación de Gobierno a una empresa que, sin estar inscrita en el registro de Empresas de Seguridad, se encargó de la vigilancia de cinco fiestas la pasada Nochevieja, una de las cuales, en Colloto (Oviedo), fue escenario de graves incidentes que obligaron a la presencia de la Policía, con varias personas heridas, una de las cuales tuvo que ser hospitalizada. Las otras fiestas se celebraron en Latores (Oviedo), un establecimiento situado en un polígono de Llanera, una discoteca de la calle Marqués de San Esteban, en Gijón, y una discoteca de la calle del Rosal de Oviedo.
El denunciante ha presentado ante la Delegación los carteles anunciadores de las fiestas, en las que se señala que éstas contarán con "seguridad profesional". El vigilante que presentó la denuncia, y que está respaldado por otros compañeros, sostiene que la seguridad de esas fiestas fue llevada a cabo por personal no profesional (auxiliares o porteros), con lo que los carteles anunciadores de las fiestas habrían inducido a error a las personas que acudieron a las mismas. En algunos de los casos, empresas de vigilancia inscritas en el registro había enviado un presupuesto, pero los organizadores de las fiestas optaron por la firma denunciada, por ser más económica.
Además, solicita que se impongan las sanciones disciplinarias y administrativas correspondientes a la empresa por una presunta vulneración de la ley de Seguridad Privada. El denunciante califica la actuación de la empresa de claro "intrusismo profesional", que además pone en riesgo a las personas.

Defensa concede contratos por 700.000 euros a un indultado hace dos meses

Una de las empresas de Miguel Ángel Ramírez, Seguridad Integral Canaria, se encargara de la seguridad de varios complejos oficiales. El Ejecutivo redujo de tres a dos años la pena de cárcel que le habían impuesto por la comisión de un delito contra la ordenación del territorio.
SEGURIDAD7El pasado 31 de octubre Miguel Ángel Ramírez Alonso, presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, recibió la buena nueva de que el Ministerio de Justicia había decidido indultarle. La medida de gracia se oficializó en el Boletín Oficial del Estado del 21 de noviembre, cuando se publicó que el Gobierno conmutaba su pena de tres años y un día de prisión a la que había sido condenado por un delito contra la ordenación del territorio por otra de dos años, eludiendo de esa manera su entrada en prisión. Pero las buenas noticias para el propietario del Grupo Ralons no acaban ahí. Y es que semanas después del perdón del Ejecutivo, Defensa le ha concedido dos contratos por una cuantía superior a 700.000 euros, según publica el blog ‘elboenuestrodecadadia’.
Los dos contratos del departamento gestionado por el ministro Pedro Morenés se firman con una de las sociedades de su propiedad, Seguridad Integral Canaria, por un periodo de tres meses. Según estos acuerdos, la empresa se ocupa desde el pasado de 1 de enero hasta el próximo 31 de marzo de las tareas de vigilancia de varios complejos y edificios oficiales.
La primera de las concesiones, por las que Defensa desembolsará 351.926 euros, consiste en la seguridad privada de varias de las Subdelegaciones que tiene el ministerio en diferentes puntos de España. El otro contrato, por valor de 360.248 euros, incluye servicios similares para un recinto situado en Madrid, así como varias residencias militares.

Interior rebaja ahora las pruebas para ser vigilante de seguridad y poder realizar detenciones

El departamento de Jorge Fernández Díaz pone más facilidades a los aspirantes para superar los ejercicios físicos. El Ejecutivo sólo introduce un nuevo filtro: eleva la estatura mínima de 1,65 metros a 1,70 en hombres y de 1,60 a 1,65 en mujeres. Las aptitudes académicas son inferiores a las que deben demostrar los policías nacionales, que se enfrentan a un proceso de oposición.
El Gobierno no sólo tiene previsto dotar a los vigilantes privados de potestad para detener, cachear e identificar en la vía pública, sino que además va a facilitar la obtención de la tarjeta de identidad profesional, otorgada por el Ministerio del Interior, en comparación a los requisitos exigidos el año pasado. Según las bases de las convocatorias de las pruebas de selección para 2014, publicadas este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), los ejercicios de aptitud física a superar por los candidatos serán más asequibles que los de 2013. Principalmente, porque la Secretaría de Estado de Seguridad rebaja una de las principales marcas que provocaban una criba entre los aspirantes: la de salto vertical. Esta prueba, que en 2013 requería superar los 55 centímetros para el tramo de 18 a 25 años, queda ahora en 44 centímetros. Para el perfil varón de los 26 a los 32 años, la marca anterior de 50 centímetros es reducida a los 42.

Las otras dos pruebas físicas a las que se enfrentarán los candidatos más jóvenes son la realización de flexiones (sólo 4 en barra fija) y distancia de 400 metros lisos. Para las flexiones, quedan exentos los hombres mayores de 40 años. Respecto a la carrera, Interior ha bajado levemente la marca (de 1,20 minutos pasa a 1,16) pero esta modificación, por lo general, no será perjudicial, ya que es salvable sin grandes complicaciones.
Junto a ello, el otro cambio que introduce Interior, éste sí relevante por su efecto disuasorio, es la elevación de la estatura mínima de los postulantes, aumentando de 1,65 metros a 1,70 en hombres y de 1,60 a 1,65 en mujeres. La altura mínima suprimida es la misma que se exige actualmente a quienes quieren convertirse en policías nacionales.
Además, los aspirantes habrán de aprobar un examen de conocimientos teórico-prácticos, cuyo temario (56 temas) apenas incorpora novedades con respecto al de 2013. Tales aptitudes académicas son inferiores a las que deben demostrar los policías nacionales, que se enfrentan a un proceso de oposición.
La oposición quiere que sea el Ministerio de Educación quien establezca el "itinerario curricular indispensable" y habilite un "módulo de formación profesional" para convertirse en vigilante
Estas pruebas fijadas por Interior para otorgar la tarjeta de identidad profesional a los vigilantes son la última depuración de candidatos, ya queantes han tenido que completar el curso correspondiente en los centros de formación privados autorizados por la Secretaría de Estado de Seguridad. Precisamente, la carencia de una amplia y adecuada instrucción de los guardias jurados ha sido una de las principales cuestiones planteadas por la oposición en el debate parlamentario del anteproyecto de ley de Seguridad Privada. El texto fue remitido el pasado diciembre al Senado para la incorporación de enmiendas tras ser aprobado en el Congreso con los votos de PP, CiU y PNV.
Durante su tramitación en la Cámara Baja, el portavoz socialista de Interior, Antonio Trevín reclamó la necesidad de que el Ministerio de Educación establezca el “itinerario curricular indispensable” que permita adquirir los conocimientos oportunos en materia de seguridad y vigilancia privada.
En la misma línea, desde Comisiones Obreras (CCOO) se instó al Gobierno popular que, a fin de obtener una “mejora de cualificación para el sector”, sea el departamento de José Ignacio Wert el que habilite “un módulo de formación profesional” para conseguir la acreditación profesional mencionada.
¿Con historial delictivo?
Por otro lado, el Ejecutivo también mantiene intactos con respecto a la convocatoria de 2013 los requisitos sobreantecedentes penales, un aspecto también cuestionado. En concreto, Interior requiere al solicitante “no haber sido condenado por intromisión ilegítima en el ámbito de protección del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y la propia imagen, del secreto de comunicaciones o de otros derechos fundamentales en los cinco años anteriores a la solicitud”. En el plano administrativo, es establecido que no haya sido sancionado en los dos o cuatro años anteriores, respectivamente, por infracción grave o muy grave en materia de seguridad. De ello, se desprende que la comisión de dichos delitos e infracciones fuera de los plazos establecidos no supone perjuicio a la candidatura.
Otro aspecto destacado de diferenciación entre los requisitos exigidos a los policías nacionales y a los vigilantes privados, es la nacionalidad. Mientras que para los primeros es indispensable ser español, para los segundos basta con tener la nacionalidad de alguno de los Estados miembros de la Unión Europea o del Espacio Económico Común. Así, se puede dar la paradoja de que, con la nueva Ley de Seguridad Privado en la mano, un vigilante privado pida el DNI a un ciudadano español sin que él mismo disponga de tal acreditación.

7 de enero de 2014

Interior reduce los requisitos para ser vigilante de seguridad mientras aumenta su poder

Las pruebas físicas de los aspirantes a vigilantes privados son más fáciles que hace dos años
Solo les exige correr más rápido y medir 5 centímetros más que el año pasado
La nueva ley de seguridad privada permitirá a los vigilantes identificar y detener en la vía pública
El Gobierno reduce los requisitos que exige a los futuros vigilantes de seguridad de empresas privadas en el momento en el que les ha dado más poder. La ley de seguridad privada que se ha aprobado en el Congreso, gracias al PP, PNV y CiU, otorga a este colectivo competencias más amplias, como la posibilidad de identificar y detener a ciudadanos. Hasta ahora esta posibilidad solo se permitía a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Los futuros vigilantes de seguridad privada deberán superar cuatro pruebas físicas -en 2012 eran cinco-: flexiones, lanzamiento de balón medicinal, salto vertical y 400 metros de carrera. Los mínimos para aprobar varían en función de la edad y el sexo. Interior mantiene las exigencias para las dos primeras pruebas, mientras que reduce considerablemente la altura que deben saltar y aumenta ligeramente la velocidad en la prueba de resistencia.
Los candidatos de entre 18 y 25 años tendrán que saltar 11 centímetros menos que el año pasado para superar la prueba de "salto vertical" (los 55 centímetros que pedía Interior en 2013, este año se quedarán en 44). Para los candidatos varones también se reduce paulatinamente este requisito. En el caso de las mujeres, la marca mínima se mantendrá igual que el año anterior.
Interior ya eliminó en 2013 la prueba de velocidad, por la cual los aspirantes tenían que correr 50 metros en un tiempo no superior a 11,5 segundos -iba desde los 8,5 según edad y sexo-. Además, eliminó la prueba de resistencia en la que se les obligaba a correr 1.000 metros en entre 4,30 y 6,15 minutos. Desde el año pasado, esas dos pruebas se condensan en una, que consiste en correr 400 metros. Esa es la única aptitud en la que el ministerio es más exigente este año, con una reducción de los segundos para recibir un apto, que oscila entre los cuatro y los ocho segundos.
Con cuatro flexiones de brazos suspendidos en una barra fija, los hombres de entre 18 y 25 años aprobarán esta prueba, mientras que los en el rango de edad entre 26 y 32 lo harán con tres y en el caso de los que tengan hasta 39 años solo tendrán que hacer dos. Hasta los 55 años -máximo permitido para optar al carnet profesional que expide Interior- no tendrán que someterse a esta prueba, como ocurre en el caso de las mujeres.
También se mantienen intactas las distancias a las que deben lanzar el balón medicinal de 3 kilos de peso -prueba de la que están exentos los hombres menores de 40 años-. En el caso de las mujeres, tendrán que lanzar la pelota de 4,75 metros a 3,50 en función de su edad, mientras que los varones tendrán que hacerlo como mínimo 7 metros si tienen entre 40 y 50 años o 3,5 si superan esa edad.

Sin antecedentes penales

El Gobierno también mantiene el temario con el que se examinará a los candidatos a vigilantes de seguridad de las empresas privadas. El examen consiste en un test de 50 minutos con 80 preguntas. El temario incluye nociones de derecho (ponstitucional, laboral, penal...) y otras más relacionadas con la seguridad como "medios de protección", "defensa personal" o "normas de seguridad en el manejo de armas".
Interior obliga ahora a los vigilantes privados a ser más altos: aumenta en cinco centímetros la altura mínima para poder optar a las pruebas. Los hombres tiene que medir al menos 1,70 metros y las mujeres 1,65.
Otros requisitos para poder tener la habilitación profesional es no tener antecedentes penales y no haber sido sancionado en dos o cuatro años, respectivamente, por infracciones graves o muy graves en materia de seguridad. Esto significa que sí han podido cometerlas con anterioridad. En el caso de las condenas por vulneración del derecho al honor a la intimidad y otros derechos fundamentales, Interior no cuenta las que se produjeran hace más de cinco años.
Requisitos exigidos a los vigilantes en 2014
Requisitos exigidos a los vigilantes en 2014
Requisitos exigidos a los vigilantes en 2013
Requisitos exigidos a los vigilantes en 2013
Requisitos exigidos a los vigilantes en 2012
Requisitos exigidos a los vigilantes en 2012

Resolución de 2 de diciembre de 2013, de la Secretaría de Estado de Seguridad, por la que se aprueba para el año 2014, el calendario y bases de las convocatorias de las pruebas de selección para Guardas Particulares del Campo y sus especialidades


Trabajadores de seguridad en Petronor y Bahía de Bizkaia ganan un nuevo juicio a CASESA.


La movilización se produce después de que el juzgado de lo social número 6 de Bilbao haya fallado a favor de los trabajadores contra CASESA, declarando improcedentes las rebajas salariales impuestas, aduciendo unas pérdidas económicas inexistentes.
CASESA, la empresa adjudicataria de los servicios de vigilancia y seguridad, tanto de la petrolera como de la regasificadora, ya perdió un juicio el pasado mes de junio cuando la Justicia sentenció a favor de los trabajadores de vigilancia, después de que de forma unilateral, y a principios de 2013, suprimiera el transporte que las empresas adjudicatarias de Petronor venían realizando desde 1983.
En esta ocasión, según recoge el texto de la sentencia, y contra lo argumentado por la empresa demandada, el análisis de las cuentas de la empresa de seguridad “reporta un importante incremento de ingresos”, que si no llega a manifestarse en el resultado es “porque incluye en la partida de pérdidas y ganancias las indemnizaciones a excedencias de plantilla”, producto de la reducción en el número de escoltas.
“Y es que si se elimina esta partida de la cuenta de pérdidas y ganancias, el resultado comparado con 2011 pasa de unas pérdidas de 725 miles de euros a unos beneficios de 1596 miles en 2012″, dice el auto judicial.
Según señalaron en su momento los auditores y recoge la sentencia, “se estima por los contratos firmados para el siguiente ejercicio que el volumen de ventas continuará incrementándose durante el ejercicio 2013 y como consecuencia de la mejora de la actividad comercial de la compañía y continuando con la tendencia al alza de la facturación de la sociedad en los últimos años”
Aprovechando la reforma laboral decretada por el Gobierno español del PP, los trabajadores encargados de la vigilancia y seguridad de empresas como Petronor o Bahía de Bizkaia están viendo en los últimos tiempos como sus ya de por sí escasos salarios se han visto reducidos, o como de la noche a la mañana les suprimen el transporte que desde hace 30 años les trasladaba a las centrales.
Castellana de Seguridad S.A. fue una de las grandes adjudicatarias del servicio de escoltas del Gobierno vasco en los años en los que estos servicios eran requeridos. Pese a la pérdida de este servicio durante 2012 su facturación se incrementó con respecto al año anterior, según datos aportados por la empresa a principios de 2013. Además, ese mismo año se hizo con los servicios de vigilancia y seguridad de todas las instalaciones que Iberdrola tiene en Bizkaia.

Inforseguridad nº 13

Infor Seguridad trimestral

Resolución de 12 de diciembre de 2013, de la Secretaría de Estado de Seguridad, por la que se aprueban las bases de las convocatorias de pruebas de selección para vigilantes de seguridad y sus especialidades para el año 2014.


Una mirada crítica a la Ley de seguridad privada

Lo primero que cabe preguntarse ante una nueva ley es ¿Qué ganamos con esto? La respuesta en el caso del proyecto de ley de seguridad privada es bien sencilla: Reducir costes. España es de los países con mayor número de policías en comparación con empleados de seguridad privada, mientras que en países como el Reino Unido, Australia, Irlanda o Canadá se cumple justo lo contrario. Y es que los policías son caros. De media un policía gana casi el doble que un investigador privado y más del doble que un guarda o vigilante de seguridad. Probablemente haya motivos para que así sea.
La industria de la seguridad privada parece carecer de la necesidad de reformarse para poder aspirar a ser una verdadera profesión o una vocación con credenciales. De hecho, una de las principales dificultades que afronta esta industria es su falta de legitimidad social. Lo que con esta palabreja trato de exponer es que no es muy común entre los españoles, el considerar a los vigilantes o guardias de seguridad privada como un servicio profesional en el más estricto sentido de la palabra. Al contrario, lo normal es pensar en el típico segurita estático a las puertas del banco o del centro comercial, el portero de discoteca o la patrulla móvil que vigila un complejo industrial a altas horas de la noche. No es por ello de extrañar que cuando se nos propone una ley que aumenta los poderes y funciones de estos trabajadores privados, nos echemos las manos a la cabeza. Independientemente de que nuestra percepción se ajuste o no a la realidad, lo cierto es que se trata de personas que responden ante una entidad a la que sólo preocupa su bienestar económico y que además, carecen de la misma preparación y responsabilidad institucional que aquellos a los que sí hemos otorgado legitimidad social para velar por nuestra seguridad: las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.
Lejos de menoscabar este oficio, muy respetable al igual que cualquier otro, mi intención es la de resaltar que la preparación, conocimientos y habilidades requeridas por la industria de la seguridad privada no son necesariamente transferibles al ámbito de la seguridad pública. Si vamos a darles más poderes y funciones... ¿No deberíamos cuanto menos, exigir una mayor preparación y un sistema regulador más eficiente? Si la industria privada ha de suplir o complementar a la policía en algunas de sus funciones más tradicionales, como mantener el orden en espacios públicos... ¿No deberían nuestros legisladores demandar estándares de cocimientos y competencias similares a aquellos exigidos a los profesionales del orden público?
En mi opinión, todo depende de lo que estemos dispuestos a aceptar como "seguridad pública". Es decir, a qué tipo de servicios aspiremos bajo este concepto; a quién consideremos como válido a la hora de proveer estos servicios; y al tipo de vigilancia social e institucional que ejerzamos sobre estos vigilantes. Otra cuestión que también me inquieta hace referencia a cómo vamos a medir si de verdad estamos más seguros con esta delegación de poder y funciones a la industria privada. ¿Acaso mediante informes oficiales; estadísticas sobre la criminalidad; encuestas de percepción ciudadana? ¿Son estas medidas las apropiadas?
Como se indicaba en un artículo de El País: "La decisión [...] ha sido adoptada con un debate demasiado escaso e impreciso para dar un paso de tanto calado". Demasiadas preguntas quedan sin respuesta, mientras nuestros políticos parecen haber dado con una nueva fórmula para recortar servicios públicos y minimizar gastos sin dar demasiada importancia al bienestar ciudadano.

5 de enero de 2014

Empleo pone en marcha un sistema que reduce a 4 los modelos de contrato

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social ha puesto en marcha este miércoles, a través del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), un nuevo sistema de simplificación administrativa de los modelos de contrato laboral, que pasan de 42 a 4 tipos (indefinido, temporal, de formación y aprendizaje y en prácticas). Asimismo, se ha lanzado un asistente virtual, al que se podrá acceder desde la web 'www.sepe.es', que servirá como guía para el empleador a la hora de seleccionar el tipo de contrato que mejor se adapte a sus necesidades productivas, en un proceso de cinco pasos.
Estas medidas forman parte de la intención del Gobierno de facilitar la contratación y hacerla "fácil y atractiva para los empleadores", en el actual momento económico, reduciendo las trabas administrativas, al tiempo que se aumenta la transparencia para los trabajadores, "cuyos derechos se mantienen plenamente con el nuevo sistema".
El nuevo asistente web permite seleccionar las características del empleador, así como elegir el perfil del trabajador que se desea contratar, indicar el tipo de jornada que necesita, seleccionar el modelo de contrato dentro de las cuatro tipologías existentes y escoger las cláusulas específicas que se corresponden con los incentivos de los que se puede beneficiar el contratador en función de las selecciones anteriores.