18 de octubre de 2013

El Gobierno prepara nuevos poderes para la seguridad privada

Vista previa del artículoEl Congreso de los Diputados comenzará a tramitar este jueves el Proyecto de Ley de Seguridad Privada impulsado por el Gobierno, que otorga a la seguridad privada el papel de refuerzo de la seguridad pública. La nueva ley establece que la seguridad privada sea subordinada, complementaria y coordinada con la seguridad pública, así queagentes privados realizarían funciones de control, bajo mando de los cuerpos policiales, en lugares como los centros penitenciarios o los centros de acogida de extranjeros.
Varios grupos parlamentarios han presentado enmiendas al entender que no se puede dejar en manos de empresas privadas funciones que debería desempeñar en exclusiva el sector público.
El grupo parlamentario de la Izquierda Plural denuncia que el proyecto de ley, tal como está redactado, “abre la puerta a la privatización de la Seguridad Pública”. “Los argumentos de eficiencia y eficacia de las alianzas público-privadas para resolver los problemas de seguridad (…) no difieren en mucho a los ya esgrimidos para justificar las privatizaciones que están llevando a cabo los Gobiernos del PP en Sanidad, Educación o Justicia”, señala el grupo parlamentario de Izquierda Plural, que argumenta que no existe una demanda social que justifique la prestación de nuevos servicios por parte de la seguridad privada.
El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, explicó en abril de este año que la reforma calificará a la seguridad privada como “submateria” de la pública, y la considerará un recurso externo de los funcionarios de prisiones y las fuerzas policiales. “El Gobierno pretende privatizar una gran parte de la seguridad pública, llegando hasta el punto deconvertir la seguridad privada en una especie de ‘Policía Privada’, lo cual es sumamente preocupante y muy perjudicial para el Estado de Derecho”, denuncia Izquierda Plural, que alerta que ello podría “traducirse en que tendrá seguridad quien pueda pagársela”.
Vigilantes privados en cárceles
El PSOE también presentará una enmienda al texto al considerar que los vigilantes privados no deberían realizar tareas de control perimetral en prisiones o centros de acogida de extranjeros. “La vigilancia en esos espacios concretos tiene que seguir siendo exclusivamente pública”, declaró el diputado socialista por Asturias Antonio Trevín, quien defendió que deben ser los funcionarios de prisiones, la Guardia Civil y la Policía los que sigan efectuando esa labor.
El secretario general de la Unión de Guardias Civiles de Asturias, Ramón Rodríguez Prendes, denunció en septiembre que el pasado mes de abril ya comenzaron a trabajar vigilantes privados en cárceles, bajo el argumento de que eran puestos de trabajo para los escoltas del País Vasco que se habían quedado sin empleo. “No se puede comparar la formación de un agente de la Guardia Civil con la de un vigilante privado”, sostuvo Prendes.
La Izquierda Plural también destaca que las prerrogativas para las empresas privadas que contiene el proyecto de ley se verán ampliadas, lo que implicará un aumento del control social que el grupo considera “absolutamente injustificable”. “En el binomio de libertad-seguridad, siempre inestable, se descompensa de nuevo hacia la seguridad, entendida como mayor represión”, indica.
El proyecto de ley también instaura la consideración de “agentes de la autoridad” para los empleados privados, y amplia los servicios de vigilancia en espacios públicos.
lamarea.com

Seguritecnia nº401


Cuadernos de Seguridad Nº 282

Consulta relacionada con la actualización de una licencia de armas tipo C.

Nota Informativa reunión FTSP-USO con CIU.

NOTA INFORMATIVA INTEGRACIÓN DE 'AESPRI' EN 'FES'

El Gobierno cree que el impulso a la seguridad privada ayudará a crear empleo

Madrid, 17 oct (EFE).- El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha defendido hoy en el Congreso el proyecto de ley de Seguridad Privada que abrirá el campo de negocio a un sector "pujante", lo que contribuirá a salir de la crisis y a crear empleo, aunque el sector estará subordinado a la seguridad pública.
El proyecto de ley ha iniciado así su andadura en la tramitación parlamentaria, en la que ha sido rechazada la enmienda a la totalidad presentada por la Izquierda Plural, la única que se ha mantenido después de que CiU retirara la suya al lograr un acuerdo con el PP sobre la competencia en el control de actividades de los vigilantes privados y los despachos de detectives.
Así, el Gobierno modificará dos artículos de su texto inicial, el 12 y el 13, para que Cataluña y País Vasco, comunidades con competencias en materia de seguridad privada, asuman la gestión de la vigilancia, sanciones o inspecciones que fijará la norma para aquellas empresas que operan en esas comunidades autónomas.
Del proyecto presentado, Fernández Díaz ha destacado que su finalidad es modernizar la actual ley de 1992 para adecuarla a un sector "muy dinámico" y de gran importancia económica, pues agrupa a casi 1.500 empresas, da trabajo a más de 85.000 personas y ha facturado en el último año más de 3.000 millones de euros.
Por ello, el titular de Interior ha explicado que el proyecto abre "nuevos servicios a la seguridad privada que la sociedad está demandando", como la vigilancia de los polígonos, urbanizaciones, edificios públicos o joyerías, además de la seguridad exterior de las prisiones.
Además, ha reiterado que hay margen y "espacio por recorrer" para ampliar el campo de actividades de este sector sin menoscabo del "monopolio" de la seguridad pública, toda vez que España cuenta con 528 policías por cada 100.000 habitantes frente a la media de la UE de 385, una proporción que en el caso de los vigilantes privados es inversa, ya que el promedio europeo es de 275 y en España de 195.
Además de este "nuevo enfoque" de negocio, el texto presentado por el Gobierno establece un "marco de colaboración" de este sector privado con la seguridad pública, aunque Fernández Díaz ha dejado claro que este marco se sentará sobre el "pilar fundamental de la irrenunciable preeminencia" de los cuerpos policiales.
"No se trata en absoluto de privatizar la seguridad", ha insistido el ministro quien también ha resaltado las "garantías y cautelas precisas" que establece el proyecto en una materia tan "sensible" como la actividad de los despachos de detectives, que estarán sujetos a mayores controles.
Con el fin de preservar la intimidad personal y familiar, los detectives tendrán delimitados sus servicios, de los que deberán elaborar siempre un informe, al que solo tendrá acceso el cliente y la autoridad judicial o policial en caso de que haya una investigación.
Para el diputado de la Izquierda Plural Ricardo Sixto, que ha defendido devolver el proyecto al Gobierno, el texto presentado en el Congreso expone "alianzas público privadas" que aumentan el peso de la segunda con respecto a la primera y que no son prioritarias.
"La seguridad no puede ser para el que se la pueda pagar. No hay necesidad de abrir nuevos espacios al sector privado", ha señalado Sixto, antes de hacer hincapié en que las actividades de seguridad privada deberían ser siempre "auxiliares" a las de las fuerzas de seguridad.
Y aunque CiU ha saludado el acuerdo con el PP por el que se ha retirado la enmienda a la totalidad y de que una nueva normativa es "necesaria", el diputado nacionalista Jordi Jane ha destacado que hay "camino por recorrer" para mejorar el texto como la protección de los trabajadores de estas empresas que en muchas ocasiones trabajan en condiciones, salarios y número de horas "muy precarias".
Por ello, ha anunciado que presentará enmiendas parciales, algo que también han avanzado que harán el resto de grupos: PSOE, UPyD y el PNV. EFE

II Conferencias de Acción Sindical

El proyecto de Ley de Seguridad Privada rubrica su examen en el Congreso de los Diputados con el acuerdo entre PP y CiU

El proyecto de Ley de Seguridad Privada rubrica su examen en el Congreso de los Diputados con el acuerdo entre PP y CiU / FOTO: ARCHIVOLos dos grupos parlamentarios han pactado siete modificaciones al articulado inicial en materia de control, inspección y sanción de las empresas de seguridad y agencias de detectives
Cataluña y el País Vasco podrán inscribir en su registro a los despachos de detectives que trabajan exclusivamente    en su marco autonómico
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha insistido que no se trata en absoluto de privatizar la seguridad
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz,  ha explicado hoy en el Congreso de los Diputados el acuerdo alcanzado por el Grupo Parlamentario Popular y el de Convergència i Unió para modificar el contenido de algunos artículos del proyecto de Ley de Seguridad Privada, que fue enviado por el Gobierno a la Cámara Baja para su debate y aprobación.
Este acuerdo se ha presentado en el debate de las enmiendas a la totalidad que la Izquierda Plural y Convergència i Unió (CiU) habían presentado a este proyecto de Ley, elaborado por el Ministerio del Interior, y que modernizará e incorporará nuevas disposiciones que no estaban recogidas en la anterior normativa de 1992.
En este sentido, Jorge Fernández Díaz ha explicado que el proyecto abre "nuevos servicios a la seguridad privada que la sociedad está demandando", como la vigilancia de los polígonos, urbanizaciones, edificios públicos o joyerías, además de la seguridad exterior de las prisiones. El ministro del Interior ha recordado que este sector agrupa a casi 1.500 empresas, da trabajo a más de 85.000 personas y ha facturado en el último año más de 3.000 millones de euros.
El Grupo Parlamentario Popular (GPP) y el de Convergència i Unió (CiU), -que ha retirado su enmienda a la totalidad- han pactado siete cambios al articulado inicial del proyecto de Ley relativos fundamentalmente al control, inspección y sanción de las empresas de seguridad privada y de las agencias de detectives.
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz ha considerado "razonable" que las comunidades autónomas con estas competencias puedan inscribir en sus registros de seguridad privada a los despachos de detectives que trabajan exclusivamente en su marco autonómico. Asimismo, Fernández Díaz ha señalado que el falseamiento de la "declaración responsable" que se exige a las agencias de detectives privados, seguirá siendo una infracción administrativa que conllevará la correspondiente sanción.
Además, el ministro del Interior ha asegurado que con este acuerdo quedan subsanadas las dudas de constitucionalidad sobre la futura Ley de Seguridad Privada que habían surgido debido a que el Estatuto de Cataluña establece que corresponde a la Generalitat la autorización de las empresas de seguridad privada así como la inspección, sanción, autorización y coordinación de las actividades de la seguridad privada que se realicen en esta comunidad autónoma.
En virtud de este acuerdo, Jorge Fernández Díaz ha anunciado que el Gobierno modificará los artículos 12 y 13 del proyecto de Ley de Seguridad Privada y ha garantizado que con esta nueva Ley se mantiene la "irrenunciable preminencia de la seguridad pública a la privada y los principios de cooperación y corresponsabilidad”.  “No se trata en absoluto de privatizar la seguridad", ha afirmado el ministro.

Luz verde al proyecto de Ley de Seguridad Privada

El Congreso de los Diputados ha rechazado dos enmiendas de devolución presentadas al Proyecto de Ley de Seguridad Privada, defendido ante el Pleno por el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, con lo que supera así su primer examen parlamentario y continuará su tramitación en la Comisión de Interior.
Concretamente, la petición de IU, ICV-EUiA, CHA de devolver el texto al Gobierno fue rechazada con 17 votos a favor, 197 en contra y 100 abstenciones.
El Proyecto de Ley tiene como finalidad, argumenta el Ejecutivo, establecer un conjunto de controles e intervenciones administrativas que condicionen el ejercicio de las actividades de seguridad por los particulares, de modo que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han de estar permanentemente presentes en el desarrollo de las actividades privadas de seguridad, conociendo la información trascendente para la seguridad pública que en las mismas se genera y actuando con protagonismo indiscutible siempre que tales actividades detecten el acaecimiento de hechos delictivos o que puedan afectar a la seguridad ciudadana.
La defensa de la seguridad y el legítimo derecho a usarla no pueden ser ocasión de agresión o desconocimiento de derechos o invasión de las esferas jurídicas y patrimoniales de otras personas, añade, una de las razones que justifican la intensa intervención en la organización y desarrollo de las actividades de las entidades privadas de seguridad y de su personal, por parte de la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que tienen la misión constitucional de proteger los derechos fundamentales de todos los ciudadanos y garantizar su seguridad.
La nueva regulación contempla, entre otros objetivos, la mejora de la eficacia en la prestación de los servicios de seguridad privada en lo relativo a organización y planificación, formación y motivación del personal de seguridad; la eliminación de las situaciones que dan lugar al intrusismo tanto de las empresas como del personal; la dotación al personal de seguridad privada del respaldo jurídico.
Asimismo, esta Ley pasa de poner el acento en el principio de la subordinación a desarrollar más eficazmente el principio de complementariedad a través de otros que lo desarrollan, como los de cooperación o de corresponsabilidad, y ahonda en el principio de subsidiariedad mediante una técnica legislativa más flexible que permite una adaptación permanente a los cambios que experimente la sociedad sin que sea precisa una reforma de rango legal para ello.
Según el Gobierno, en la relación especial que mantiene la seguridad privada con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, auténticos garantes del sistema de libertades y derechos que constitucionalmente protegen, se hace necesario avanzar en fórmulas jurídicas que reconozcan el papel auxiliar y especialmente colaborador desempeñado por la seguridad privada, de forma que, además de integrar funcionalmente sus capacidades en el sistema público de seguridad, les haga partícipes de la información que resulte necesaria para el mejor cumplimiento de sus deberes.

Cataluña controlará directamente a sus agencias de detectives

PP y CiU anunciaron hoy en el Congreso que han pactado que Cataluña y el País Vasco, que tienen transferida la competencia de seguridad ciudadana, controlen directamente a sus agencias de detectives. Harán frente así desde sus Administraciones a casos como el de Método 3, cuyos responsables están siendo investigados por espiar a políticos catalanes. 
El acuerdo fue anunciado este jueves durante el debate de las enmiendas de totalidad que IU y CiU habían presentado al Proyecto de Ley de Seguridad Privada, que ha elaborado el Ministerio del Interior y que busca modernizar la normativa sobre este sector. 
Durante esta sesión en la Cámara Baja, CiU anunció que retiraba su enmienda a la totalidad tras haber pactado con el PP modificar algunos puntos del proyecto enviado por el Gobierno a la sede parlamentaria para su debate y aprobación.
En este sentido, el diputado convergente Jordi Jané se refirió a que su grupo y los populares habían acordado siete cambios en el proyecto presentado por Interior. Las modificaciones pactadas tienen que ver con la competencia del País Vasco y Cataluña para controlar a las agencias de detectives y empresas de seguridad que actúan en esta comunidad autónoma. 

“RAZONABLE”
Las variaciones que se introducirán en el proyecto de ley tienen que ver, entre otros aspectos, con el control, inspección y sanción de las empresas de seguridad y agencias de detectives que incumplan la futura normativa. Este control, tras lo pactado por PP y CiU, lo podrán hacer las autoridades de Cataluña y el País Vasco. 
Por su parte, Fernández Díaz explicó que, tras las “conversaciones” mantenidas con CiU, consideran “razonable” que las comunidades autónomas con competencia en la materia “puedan inscribir en sus registros de seguridad privada los despachos de detectives con domicilio en ellas”. 
No obstante, el ministro añadió que el falseamiento de la “declaración responsable” que se exige a las agencias de detectives privados seguirá siendo una infracción administrativa que conllevará una sanción.
Además, el titular de Interior se refirió a que habían querido llegar a este acuerdo con CiU para evitar las “dudas” de constitucionalidad sobre la futura Ley de Seguridad Privada, en referencia a la cuestión de las competencias en la materia de las comunidades autónoma. 

VIGILANCIA DE LAS CÁRCELES 
Por otra parte, durante el debate de la enmienda de totalidad que quedó vigente, la de IU, los portavoces parlamentarios centraron sus intervenciones en varios aspectos del proyecto de ley del Gobierno, como el control del exterior de las cárceles por vigilantes privados o qué alcance tendrá la consideración de autoridad pública para los agentes privados. 
A este respecto, Fernández Díaz explicó que la posibilidad de que el exterior de las prisiones lo vigilasen guardas privados es algo que solicitó Cataluña, que tiene transferida la competencia de las cárceles. No obstante, el ministro dijo que “en ningún caso” esto supone suprimir la seguridad pública en estos centros, a la que seguirá correspondiendo el control de esta actividad tanto dentro como fuera de las prisiones.
Además, el ministro dijo que la opción de que empresas privadas vigilen el exterior de las cárceles no afectará al trabajo de los funcionarios de prisiones. Esta tesis fue rechazada por el diputado de IU Ricardo Sixto, que defendió una de las enmiendas a la totalidad al proyecto del Gobierno. 
Sixto acusó al Gobierno de estar privatizando la seguridad pública en España, algo que rechazó el ministro del Interior. A su vez, Pedro José Muñoz, en nombre del PSOE, defendió la necesidad de reformar la vigente ley de seguridad privada, aunque dijo que el texto presentado por el Gobierno no era un “buen punto de partida”. 
Respecto a la cuestión de cuándo dotar a los vigilantes privados de la condición de autoridad pública, Muñoz señaló que su partido apuesta porque los trabajadores privados sólo ostenten esta condición cuando trabajen para la Administración o vigilen infraestructuras críticas, como aeropuertos o centrales nucleares.

El PP defiende la Ley de Seguridad Privada

Francisco Márquez señala que la Ley “además de abrir un nuevo escenario de futuro, aborda los problemas de hoy”
Esta Ley busca “la evolución en el concepto de la seguridad, desde un marco donde la seguridad privada y la pública se consideraban compartimentos cuasiestancos, hasta un concepto de seguridad integral”.
El portavoz adjunto de Interior, Francisco Márquez, defendió hoy la necesidad del Proyecto de Ley de Seguridad Privada, destacando que busca el objetivo de “conseguir una seguridad integral, y por tanto, más completa y para ello, desregulariza elementos accesorios, permite la modernización de la gestión, y asume y da forma legal, en definitiva, a elementos que la sociedad ya ha incorporado con naturalidad a su concepto de seguridad”.
Durante su intervención en el debate de totalidad del Proyecto de Ley de Seguridad Privada, Márquez subrayó que la actual Ley 23/1992 es una buena ley “que ha permitido el crecimiento ordenado del sector de la seguridad privada, que en la actualidad es de una gran importancia: más de 85.000 personas empleadas, 1.500 empresas, una facturación anual de más de 3.200 millones de euros…”. “Es un sector, por tanto, que merece una especial atención en este momento de recuperación económica en el que debemos todos volcarnos en apoyar nuestras empresas, a los generadores de empleo”, añadió.
“Pero en los veinte años de la actual normativa”, continuó, “se han detectado problemas que se deben corregir y abordar sin dilación” y a todo ello hace frente la Ley de Seguridad Privada, “como también lo hace a la necesidad de adaptar nuestra legislación a la directiva de la UE sobre el libre acceso a las actividades de seguridad, algo que la actual normativa no aborda en su redacción inicial”.
Por ello, Márquez destacó la necesidad de una nueva Ley, que busque “la evolución en el concepto de la seguridad, desde un marco donde la seguridad privada y la pública se consideraban compartimentos cuasiestancos, con difícil relación entre ellos más allá de la mera insubordinación, hasta un concepto de seguridad integral”.
Para el portavoz popular, “esa es la verdadera noticia de esta Ley, que sin renuncias al monopolio del poder público del Estado sobre la Seguridad, reconoce la conveniencia y necesidad de estimular la cooperación público-privada en este ámbito, impulsando las capacidades ciudadanas de crear o utilizar servicios de seguridad y reforzando así el sentido global, integral del mismo”.

Aborda los problemas actuales del sector
Francisco Márquez señaló que la Ley, “además de abrir un nuevo escenario de futuro, aborda los problemas de hoy”, como es la nueva regulación de la investigación privada. “Nos parecen particularmente positivos aspectos tales como la delimitación de su campo de actuación, y el requisito fundamental de la acreditación de un interés legítimo para poder actuar, con la obligación de hacer un informe por cada servicio contratado, al que solo pueden tener acceso autoridades judiciales”, explicó.
Otra de las novedades que incorpora el Proyecto de Ley es “la apertura del campo de actuación de las empresas, algo que el GPP apoya de forma entusiasta”; la liberalización de actividades que dejan de estar en el ámbito regulado por esta Ley, la seguridad privada, y aligeran la carga administrativa; o la mejor y más actual delimitación de competencias entre CCAA y el Estado.
Márquez subrayó que la Ley “no pretende privatizar servicio público alguno, no se pretende eliminar y reducir función pública alguna y ningún puesto reservado a funcionarios públicos se va a sustituir, lo único que se pretende es potenciar la colaboración que se ofrece con los servicios de seguridad privada”.
Finalmente, aseguró que la Ley ha sido “muy trabajada por el Ministerio y profundamente con el sector y multitud de organismos e instituciones y es un proyecto que nace con un alto grado de consenso del sector al que va a servir”.
“Creo que es un proyecto oportuno para un sector consolidado y maduro con un gran potencial de crecimiento nacional e internacional, que necesita de una renovación normativa que lo impulse”, concluyó.

PP y CiU pactan que Cataluña controle a sus agencias de detectives

PP y CiU han pactado en el Congreso que Cataluña tenga competencia para controlar a sus agencias de detectives y para hacer frente a casos como el de Método 3, cuyos responsables están siendo investigados por espiar a políticos catalanes. El acuerdo fue anunciado este jueves durante el debate de las enmiendas de totalidad que IU y CiU habían presentado al Proyecto de Ley de Seguridad Privada, que ha elaborado el Ministerio del Interior y que moderniza la normativa sobre este sector. Durante este debate de totalidad en la Cámara Baja, tanto el ministro Jorge Fernández Díaz como el diputado de CiU Jordi Jané explicaron el acuerdo al que el PP y el grupo convergente han llegado para modificar algunos puntos del proyecto enviado por el Gobierno para su debate y aprobación. En este sentido, Jané se refirió a que su grupo y el PP habían pactado siete cambios en el proyecto presentado por Interior, lo que ha llevado a CiU a retirar la enmienda de totalidad que había presentado
a la iniciativa legislativa. Los cambios pactados por populares y convergentes tienen que ver con la competencia de la Generalitat catalana para controlar a las agencias de detectives y empresas de seguridad que actúan en esta comunidad autónoma.
"Razonable"
Las modificaciones que se introducirán en el proyecto de ley tienen, entre otros aspectos, que ver con el control, inspección y sanción de las empresas de seguridad y agencias de detectives que incumplan la futura normativa. Este control, tras lo pactado por PP y CiU, lo podrán hacer las autoridades de Cataluña y el País Vasco, que tienen transferida la competencia de seguridad ciudadana. En este sentido, Fernández Díaz explicó que, tras las "conversaciones" mantenidas con CiU, consideran "razonable" que las comunidades autónomas con competencia en la materia "puedan inscribir en sus registros de seguridad privada los despachos de detectives con domicilio en ellas".
No obstante, el ministro añadió que el falseamiento de la "declaración responsable" que se exige a las agencias de detectives privados seguirá siendo una infracción administrativa que conllevará una sanción. Además, el titular de Interior se refirió a que habían querido llegar a este acuerdo con CiU para evitar las "dudas" de constitucionalidad sobre la futura Ley de Seguridad Privada, en referencia a la cuestión de las competencias en la materia de las comunidades autónoma.

El Gobierno modificará la ley de Seguridad Privada tras las quejas de CiU

DENUNCIÓ UNA "INVASIÓN" DE COMPETENCIAS
   El Gobierno y el PP han accedido a modificar en el trámite parlamentario varios artículos del proyecto de ley de Seguridad Privada después de que CiU presentase una enmienda a la totalidad al texto en la que denunciaban "invasiones competenciales" recogidas en el Estatut catalán y reconocidas por la Constitución.
   Así lo ha anunciado en el Congreso de los Diputados el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien ha asegurado que "aquellos aspectos que motivaron la enmienda (a la totalidad)" quedarán "subsanados". "Puedo asegurar que estamos absolutamente de acuerdo porque no queremos que haya dudas razonables de la constitucionalidad en ningún ámbito", ha añadido al tiempo que ha agradecido la disponibilidad al diálogo de CiU.
   En consecuencia, los nacionalistas han retirado la enmienda a la totalidad por la que pedían devolver el texto al Gobierno. Su oposición se debía a que el Estatut de Cataluña "establece que corresponde a la Generalitat la autorización de las empresas de seguridad privada así como la inspección, sanción, autorización y coordinación de las actividades de la seguridad privada que se realicen en Cataluña".
   Se basan en el artículo 163 de la norma autonómica que, según recuerdan, no fue declarado inconstitucional y "por tanto tiene plena vigencia". CiU exigía que estas "invasiones competenciales" fuesen corregidas.
   Según ha explicado este jueves el ministro, el Gobierno va a modificar los artículos 12 y 13 del proyecto de ley para que tanto el País Vasco como Cataluña sean "competentes para recibir la llamada declaración responsable de seguridad privada y formación de aquellas empresas que tengan sede y actividad sólo en el territorio de esa comunidad autónoma".  El País Vasco y Cataluña cuentan con un "nivel competencial más amplio" al tener transferidas las funciones de "protección y orden público".
    Por su parte, el diputado de CiU, Jordi Jané, ha recordado que el artículo 12 "recoge el control de comprobación de las empresas" por lo que valoran "el punto de acuerdo". También ha celebrado los "avances en en una nueva redacción del artículo 13" que afecta a la inspección y sanción. "Puede parecer que tiene una importancia menor, pero para CiU no lo tiene", ha dicho.
   "Hay un acuerdo que no es genérico, es concreto, con algunas redacciones acordadas y quiero agradecer a aquellos que han hecho posible el acuerdo. Hoy retiramos nuestra enmienda a la totalidad", ha zanjado Jané.

RECHAZO DE IZQUIERDA PLURAL
   El trámite parlamentario de este proyecto de ley ha comenzado este jueves con una segunda enmienda a la totalidad presentada por Izquierda Plural, en su caso, porque el texto "viene a incrementar el peso de lo privado frente a lo público".
   "La seguridad no puede ser para quien se la pueda pagar", ha denunciado el diputado de IU Ricardo Sixto, quien ha cuestionado que existiese una demanda social para una nueva ley de Seguridad Privada. "Como todas, esta ley era mejorable, pero en el ámbito de la seguridad hay otros punto más urgentes", ha dicho el diputado de IU, quien ha manifestado un especial rechazo a uno de los puntos de la nueva ley que contempla la presencia de vigilantes privados en los perímetros de las cárceles, una función que ahora corresponde a las fuerzas de seguridad del Estado.
   Este punto concreto también ha generado el rechazo de UPyD, cuyo diputado Toni Cantó ya ha avanzado que presentarán una enmienda a este respecto. También el PSOE ha manifestado su oposición e incluso ha dicho compartir las preocupaciones de la Izquierda Plural en cuanto a la expansión de lo privado. No obstante, el diputado socialista Pedro Muñoz ha asegurado que prefieren la estrategia de discutirlo en el trámite parlamentario en lugar de una enmienda a la totalidad ante la que ha anunciado la abstención de su grupo.
   Por su parte el diputado del PNV, Emilio Olabarría ha felicitado al Gobierno por la redacción de este proyecto de ley ya que, según ha dicho, esa es la sensación que le han transmitido los agentes del sector con los que la han estudiado.
   A la hora de justificar esta nueva regulación el ministro ha dicho que ayudará a "facilitar el crecimiento económico de España" y ha destacado la importancia que tiene este sector para la economía. Ha recordado que la seguridad privada agrupa a 1.500 empresas, da empleo a 85.000 personas y el año pasado facturó 3.215 millones de euros.
   No obstante, el ministro ha garantizado que esta ley mantiene la "irrenunciable preminencia de la seguridad pública a la privada y los principios de cooperación y corresponsabilidad". "No se trata en absoluto de privatizar la seguridad", ha enfatizado. A su juicio este proyecto de ley tiene por objeto modernizar la anterior del año 1992, que ha quedado "sobrepasada" por los avances tecnológicos y las nuevas prácticas.

"La Ley de seguridad privada focaliza el objetivo de conseguir una seguridad integral"

Nota informativa Impugnación Atlantisegur


15 de octubre de 2013

Vigilantes Noticias 15 de Octubre de 2013.
















































Nota informativa huelga en CECA Valencia